Cada hora, en punto. Hasta que solo quede uno.
6.706 metros. 60 minutos. Y otra vez. El formato más cruel —y el más justo— del ultrafondo.
camino del récord del mundo: 119 vueltas · Phil Gore
Inventado por Lazarus Lake —el mismo que parió la Barkley—. Una vuelta de 6.706 m cada hora en punto. Si la acabas en 45 min, tienes 15 para comer, dormir o llorar. Si no estás en el corralito cuando suena la campana, fuera. Se acaba cuando queda uno, que debe completar una última vuelta en solitario.
Tres minutos. Los que aún duermen se levantan. Los que aún comen dejan el plato.
Todos al corralito. Nadie mira a nadie. Cada uno con su propia cuenta atrás.
Un minuto. Si vas por el kilómetro 6,5 y oyes esto, ya lo sabes.
O estás dentro, o has terminado. Sin excusas, sin prórrogas. La vuelta siguiente empieza ya.
Desde el patio de Lazarus Lake en Bell Buckle, el formato ha conquistado el planeta. Y uno de los mejores del mundo corre aquí. Toca una barra para ver la distancia.
Nacida en Pratdip de la mano de Marc Fernández, criada en Miami Platja y establecida en Vilabella. Cada anillo es una edición; la longitud del arco, las vueltas que aguantó el último. Pulsa un año.
En un backyard no hay podio de tres. Hay un finisher, un assist y una lista de Did Not Finish con gente que ha corrido 280 kilómetros. Mueve la campana y mira cómo se vacía el corralito.
El penúltimo en rendirse tiene nombre propio: el assist. Sin él, el ganador no habría tenido a nadie contra quien seguir. Las clasificaciones oficiales lo honran justo debajo del finisher.
Y si los dos últimos fallan la misma vuelta —como Raúl Romero y Juan Heredia en 2026, por un metro, por un segundo— no hay ganador. Nadie. El backyard no perdona ni a los mejores.
Blanco y negro de alto contraste por defecto; el color solo vuelve al pasar el ratón, como la conciencia a la tercera noche. Pulsa una foto para abrir el álbum.
Máximo 200 dorsales, y vuelan. La inscripción incluye la aportación de alimentos para el Banc dels Aliments. Seguimiento en directo de cada vuelta en labackyard.cat.
de alimentos recogidos para el Banc dels Aliments en una sola edición. La backyard más solidaria del calendario catalán: cada vuelta cuenta, y cada dorsal también.